RESERVE SU HORA:
32 – 238 51 46
32 – 212 05 40

(9) 575 846 01

Deporte bajo el sol, Precauciones en Verano

Sol, playa, vacaciones…Todo puede parecer idílico en verano, pero siempre tendremos las altas temperaturas detrás de cada acción. Y cuando se hace deporte, más aún. Aquí tienes pautas especializadas para disfrutar del ejercicio sin sufrir las consecuencias de los peligrosos golpes de calor.

  • Realizar ejercicio físico fuera de las horas centrales del día, es decir, a primera hora de la mañana o a última de la tarde. “Es muy importante aprovechar los momentos y ambientes más frescos del día”.
  • Estar bien hidratado día a día y antes, durante y después de la realización del ejercicio. “Si la actividad dura menos de una hora, con tomar agua fresca (unos 125 cc cada 15-20 minutos) es suficiente. En cambio, si se extiende más de 60 minutos, habrá que ingerir bebidas deportivas o isotónicas (500 cc unos 60 minutos antes de iniciar el ejercicio y entre 100-125 cc cada cuarto de hora durante la práctica del mismo)”
  • Evitar, en la medida de lo posible, la exposición directa al sol. Además, la ropa clara evita sufrir más el poder del calor, así como es preferible usar aquella que permita una adecuada transpiración. “Usar ropa deportiva y proteger la cabeza con gorras o sombreros”
  • Proteger la piel con protector solar. “La radiación causa irritación y quemaduras en la piel e incrementa de forma notable el riesgo de padecer cáncer de piel, es decir, el temido melanoma”.

Riesgos ante los golpes de calor

En los casos leves de patología provocada por la exposición al calor extremo, pueden producir calambres musculares, cansancio, desmayos y, en los de mayor importancia, fatiga más profunda. “Los golpes de calor son cuadros que se producen por no poder controlar la temperatura interna de nuestro cuerpo y ponen en peligro la vida de la persona que la padece”

Si aún siguiendo los consejos dados, presentamos debilidad o cualquier tipo de síntoma, se debe parar la práctica deportiva, así como refrescarse para disminuir la temperatura corporal e hidratarse adecuadamente, salirse del sol directo, buscar un lugar sombreado y fresco.

Si la persona se agrava o no hay una recuperación evidente, se debe buscar asistencia médica.